‘Guardianes de la noche: Tren infinito’ o el anime más taquillero de la historia 

23 abril, 2021Beatriz M. Arranz

Había récords cinematográficos que parecían imbatibles. Durante muchos años El viaje de Chihiro ostentó el título de película de animación japonesa más taquillera de la historia desde 2001, pero quince años después, en 2016, llegó Your Name para arrebatarle el puesto. Por poco tiempo, ya que Guardianes de la noche: Tren infinito metió la marcha en plena pandemia mundial en 2020 y se quedó con el podio. Ahora mismo lleva recaudados mundialmente más de 383 millones de dólares, casi nada, aunque le falta sumar los dineritos que consiga con su estreno en España este 23 de abril gracias a la licencia de Selecta Visión.

Guardianes de la noche: Tren infinito es la continuación directa de la serie de anime de 26 episodios que adapta el manga de la artista Koyoharu Gotôge. Esta historia comenzó a serializarse en la revista japonesa Weekly Shonen Jump el 15 de febrero de 2016 y, aunque no era la más afamada de la revista, poco a poco fue subiendo posiciones en los rankings de popularidad hasta que alcanzó su primer número uno con el capítulo número 30. Este coincide, justamente, con el final del arco del Tren infinito, historia que se adapta en la película que nos ocupa. En el año 2020 se convirtió en el manga más vendido del año y actualmente ha vendido más de 150 millones de copias a nivel mundial.

Para los que desconocen en absoluto esta historia, os pondremos en contexto. Guardianes de la noche nos traslada a un Japón rural de principios de siglo XX donde las leyendas sobre seres demoníacos que devoran personas son reales. Y eso es algo que descubre Tanjiro Kamado, un joven de 13 años, cuando regresa a su casa después de trabajar para encontrar a sus padres y hermanos asesinados brutalmente por un demonio, a excepción de su hermana Nezuko. Ella no ha muerto, pero se ha convertido en un ser de la noche. A partir de ese momento el destino de Tanjiro será convertirse en un cazador de demonios y encontrar la cura para que su hermana recupere la humanidad. Y es en medio de este viaje donde arranca la película de Tren infinito.

Tanjiro, junto con su hermana —a la que siempre lleva durante el día en una caja de madera en la espalda— y sus compañeros caza demonios Zenitsu e Inosuke se disponen a investigar unas extrañas desapariciones en un tren. Pero no estarán solos, Kyojuro Rengoku uno de los pilares —cazadores de demonios top— les aguarda en su interior para ayudarles a completar la misión.

Esta cinta está dirigida por Haruo Sotozaki y guionizada y producida por Ufotable, al igual que la serie, y eso se nota a la legua puesto que la película bien podría ser un episodio del anime, pero mucho más largo y con batallas más épicas. Y es que es un espectáculo visual continuo que utiliza tanto técnicas de animación 2D como 3D. El CGI canta un poquito, pero cumple su objetivo de dinamizar las batallas y dar un aspecto realista a, por ejemplo, algunas de las técnicas un poco asquerositas que utiliza uno de los demonios para atacar a los protagonistas —no especificamos más, tendréis que verla para entenderlo del todo—.

La acción se desarrolla veloz, al igual que el tren donde van subidos los personajes. Pero aún así hay tiempo para algunos descansos cómicos y momentos-dramón, ya que la combinación de escenas dramáticas con la comedia es típica de las historias de la demografía shōnen a la que pertenece el manga original.

La trama no es para nada comparable con las desbancadas El viaje de Chihiro o Your Name, y desde luego no es tan profunda, pero tiene algo. En la época que vivimos en la que están tan de moda las películas de superhéroes parece que tiene sentido que una película como esta, llenita de peleas brutales pueda triunfar, pero para mí, tiene algo más. Ese algo más se personaliza sobre todo en Tanjiro y Rengoku. El primero es el clásico protagonista de shōnen dotado de un espíritu nobilísimo y purísimo que pelea, no por gusto, sino con un objetivo muy claro: salvar a su hermana de las garras de la oscuridad y, de paso, ayudar a sus amigos. Tanjiro es un poco como Goku: valentía, determinación y esperanza.

Y, por otro lado, tenemos a Rengoku, un personaje que había aparecido de soslayo en los últimos capítulos de la serie y que ahora podemos conocer mejor. Es un cazador un tanto excéntrico pero muy poderoso y con unas convicciones férreas. Ambos personajes son tan buena gente, que consiguen que el espectador despierte su fe y crea, de nuevo, en la humanidad y en el poder del corazón. Quizás todo esto suene demasiado cursi, pero una de las mejores cosas que tiene Tren infinito es, precisamente, que llama a la puerta de las emociones de los espectadores y estos, gozosos de participar en la experiencia de lo que están viendo, deciden abrirla (o quizás no, pero entonces no disfrutarán igual). Un elemento que impulsa a abrir definitivamente esta puerta de los sentimientos es, sin duda, la palpitante música de Yuki Kajiura y Go Shiina, que ya compusieron la banda sonora de la serie. Saben transmitirnos una amplia variedad de sensaciones de una manera exquisita: angustia, tensión, melancolía, entusiasmo, hilaridad, pasión o incluso esperanza.

En definitiva, es una película muy disfrutable y con más miga de la que pueda parecer a simple vista, con una animación espectacular y un tramo final increíble. Aunque es un producto que parece en un principio pensado para los fans, con un poco de contexto —como el de esta crítica—, es apta para que cualquier amante de la animación o seguidor de las películas de películas de aventuras y «dark fantasy». Merecerá la pena verla en pantalla grande. Promesa de demonio bueno.

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